Mi Camino en el Tantra

Mi Camino en el Tantra

Cuando escuché por primera vez sobre el Tantra, hace más de 13 años atrás, recuerdo que llegó a mí un video sobre prácticas para ritualizar el acto se*ual en pareja. Como una especie de ceremonia íntima donde dos individuos se entregaban en un éxtasis, honrándose mutuamente como expresiones de arquetipos de la divinidad. Una práctica que además era proveniente de la India.

Me despertó mucha curiosidad, ya que al sentir atracción por la espiritualidad, las culturas antiguas, la se*ualidad y las relaciones humanas, sentí que di con algo que encajaba perfecto con mis intereses en ese entonces.

Así que comencé a indagar sobre el tema. Y descubrí que justo en esa época estaba emergiendo una especie de boom en mi ciudad sobre esas prácticas, así que tuve la oportunidad de tomar muchos cursos y talleres.

En ese entonces, me tope con diferentes maestros, cada uno con técnicas distintas. Y conforme más aprendía, más despertaba en mí, una curiosidad inmensa, pero al mismo tiempo más confundida estaba. Era una sensación, de no llegar a ninguna parte. Y solo de acumular conocimientos y no ver resultados de ningún tipo. En el fondo sentía en lo profundo de mí, que en el Tantra había una enseñanza oculta, a la cuál era muy difícil acceder.

Con el tiempo descubrí que todo lo que había aprendido no se acercaba a la enseñanza real. Y que todo aquello que estudié en realidad era un término al que se refieren como NeoTantra o lo que llaman Tantra Rojo, que es una re-interpretación occidentalizada de esta filosofía antigua, que se centra en la sacralización de la se*ualidad, pero que en realidad está alejada del objetivo principal de esta vía.

A finales del año 2013, llegue a un lugar en específico, que estaba dirigido por una pareja, donde supuestamente enseñaban tantra, que en realidad, no era otra cosa más que Neotantra, mezclado con New Age y prácticas del Kundalini Yoga.

Y además pude constatar, como en específico en ese lugar, sus prácticas estaban teñidas de brujería para la manipulación y el robo de la energía se*ual de los demás solo para conseguir fines materiales a su propia conveniencia.

Después de vivir varias experiencias incómodas y al sentir que habían dañado mi integridad y mi confianza, por varios años me alejé del medio, creyendo que quizá en un futuro podría volver a acercarme a la práctica bajo un maestr@ que compartiera la enseñanza verdadera.

En Occidente se tiene la noción de que el Tantra tiene un gran componente se*ual en su práctica y que sólo se experimenta a través de la pareja, considerando al cuerpo un templo de devoción como una vía para la iluminación.

Irónicamente en la enseñanza real del Tantra, el se*o no se interpreta como un acto sacralizado, sólo porque se lleve a cabo bajo ciertas formas.

Aunque si existen rituales que involucran el acto se*ual como una forma de alcanzar un estado de consciencia elevado, que va más alla del placer o el deseo.

Si te encaminas en el tantra, seguro darás con una enseñanza tergiversada. Los falsos maestros de tantra abundan por todos lados ¿Cómo reconocerlos? cuando observas que sus actos están dirigidos en realidad por el ego, con una tendencia hacia el poder y la lujuria.

En el camino espiritual hay que tener los ojos bien abiertos y la intuición despierta para distinguir de aquello que puede ayudarnos al crecimiento personal o lo que solo viene a truncarnos.

El falso maestro, te llevará por enseñanzas que pueden ser seductoras, pero que te separan de la verdad y el descubrimiento de tu divinidad.

“Dice Babaji (un maestro yogui) que «Un falso Maestro – es decir, aquel que quiere evitar que el alma tenga el encuentro directo con la Verdad- puede ser un verdadero maestro en el sentido de que es el que nuestra alma necesita para aprender ciertas lecciones.


Con el tiempo, como un potente llamado de mi ser, llegó a mí la enseñanza del Shivaismo Tantriko de Cachemira y el Tantra Shakta. (el auténtico Tantra que proviene de la India). Sentí como si hubiera llegado a un lugar donde mi alma anhelaba llegar desde hace tiempo.

En esta vía descubrí que:

«El verdadero Tantra está tejido y entrelazado al poder de la consciencia y la presencia, a ese estado de vibración al que accedes conectando con tu cuerpo y liberándote de los condicionamientos de tu mente.»

Suena quizá muy romantizado, espiritualmente hablando. Pero es un aprendizaje al cual puedes acceder en el aquí y el ahora.No necesitas abandonar tu estilo de vida. El tantra no te va a pedir que abandones tu trabajo, tus aficiones, tus gustos personales, ni a tus seres queridos. Ni siquiera te va a exigir un tipo de alimentación ni prácticas rutinarias demandantes.

Lo que si te va a pedir para ver poder integrar verdaderamente su enseñanza con resultados y no sólo intelectualizarla es entrega y constancia en la práctica.

Es un camino un poco duro, en el sentido de que te lleva a la destrucción total y muerte (mental) de todo lo que has construido que realmente no eres: tus estructuras de pensamiento, tus ideas preconcebidas sobre de ti, tus condicionamientos mentales, tu moralidad, etc. Justo uno de los simbolismos más representativos sobre eso, se observa en el arquetipo de la Diosa Kali. Pero una vez que empiezas a ver brotar los frutos de la práctica, te darás cuenta del valor de atreverte a adentrarte en este camino.